El proyecto amplía y afianza los enfoques de conservación basados en los derechos y dirigidos por las comunidades en los planes nacionales de biodiversidad y clima. Desarrolla estrategias de conservación que mejoran la soberanía alimentaria y energética y el bienestar autodeterminado de los pueblos indígenas y las poblaciones afrocolombianas. El proyecto se basa en métodos participativos para promover el liderazgo, los conocimientos y las visiones del mundo de las mujeres en particular en las actividades de conservación. El proyecto promueve el cambio sistémico a través de soluciones con perspectiva de género y basadas en los derechos, como mecanismos financieros para abordar las crisis de la biodiversidad y el clima. El proyecto se centra en tres áreas: Aprendizaje y conocimientos locales sobre conservación; creación de una red de agentes que apoyen el cambio de sistemas y la capacitación de las mujeres en los grupos destinatarios; y pilotaje de propuestas de conservación basadas en la cosmovisión.